Sábado, 25 Noviembre 2017

Por Manuel Hernández Villeta/A Pleno Sol

Manuel Hernández Villeta
Una nueva ley de tránsito será letra muerta y un motivo de risas y burlas, si no se procede al rescate de las áreas públicas y a que se respete la luz roja de los semáforos. Parecería una tontería, pero si no se controlan los vehículos en las aceras y las guaguas violando el rojo, entonces, ¿de qué ley se está hablando?.

La ley no pasará de ser un simple papel, si se permite impunemente que en la casi totalidad del gran Santo Domingo los peatones tengan por un imposible poder caminar por las aceras. Pasa en los barrios pobres y en las zonas más exclusivas de la ciudad.

En las avenidas Anacaona, Rómulo Betancourt, Privada, Caonabo y Enriquillo, yipetas de lujo y vehículos de todos los modelos, son estacionados encima de la acera, y las autoridades de brazos cruzados.

En el Centro de los Héroes, que es el corazón del sector de las oficinas públicas, la Suprema Corte de Justicia y el Congreso,  los carros de concho, las guaguas, y decenas de vehículos hacen imposible el tránsito de los que van a pie.

Me están hablando de nuevas leyes, cuando las guaguas públicas no respetan los semáforos y se van en rojo. Si quieren ejemplos está la esquina del Malecón con Héroes de Luperón, frente a Migración, donde inclusive un camión le pasó por encima a una dama hace unos días.

En la esquina de la Máximo Gómez con Bolívar, las guaguas se pasan en rojo, para tratar de conseguir pasajeros, y las autoridades que están allí de servicio son indiferentes al problema. Se dirá que ahora viene una nueva ley, pero no es de artículos que estamos faltos, es de autoridad.

Hasta el día de hoy hay reglamentos que prohíben pasar en rojo la luz de los semáforos, y que los vehículos no se estacionen en las aceras, y nadie los cumple. Soy claro y tajante, comenzaré a creer en la nueva ley de tránsito y la burocracia que se inaugura, cuando apliquen todo el peso de la ley a los que violen la luz y estacionen en las aceras.

No vamos a perdernos en caminos vecinales. En la República Dominicana todo está escrito, lo que hace falta es que se aplique todo el peso de la ley. Los que tienen fuerzas para violar los reglamentos, nadie le hará doblar las rodillas. Quisiera estar equivocado, pero hasta que llegue ese día me sigo preguntando: ¿para qué necesitamos más burocracia y más leyes, si nadie las cumple?.!Ay!, se me acabó la tinta.

300 x 250 FORMATO DIGITAL 20 MIL BECAS 011